domingo, diciembre 24, 2006

MI CUÑAO


Se ve que no es suficiente sufrimiento el que te pasen unas navidades por encima, si no que además la mala fortuna me ha guiñado un ojo.
Primero aparecen, eso si avisando con dos horas de antelación, mi hermana y sus tres monstruos; a saber, mi cuñado y sus dos churumbeles, los gemelitos.
Mi hermana me saludo cariñosamente, como suele, antes de que mi cuñado, como siempre, intente desestabilizarme la columna vertebral con un enorme palmetazo al grito de:
-CUÑAO ¿que pasa hombre? Vengo reventando, voy al water que me meo.
Y se mete en el baño a marcar el territorio como cualquier alimaña salvaje.
Los gemelitos después de llenarme la cara de babas me dejan en la mano la carta de los reyes magos y se dirigen corriendo a saltar en mi sofá, seguramente es una costumbre tribal que consiste en trillarlo bien trillado antes de que el padre venga a tomar posesión de él.
Mientras una solitaria lágrima resbala por mi rostro, mi hermana saca un bolsa de ropa sucia y se encamina al lavadero para poner a prueba la resistencia de mi lavadora con la excusa de que no ha tenido tiempo de nada con la preparación del viaje, el trabajo que le dan los gemelos y lo poco que le ayuda su marido. lo mismo que el año pasado.
Una vez preparada la cena de navidad conseguí, por fin, que los gemelos se estuvieran quietos y que mi cuñado se levantase del sofá durante un instante, lo justo para devorar mi deliciosa creación y pasar luego a limpiarse las manos en mis cojines mientras se repasaba la dentadura con un palillo dental. Las copas de cava se salvaron milagrosamente después de que los gemelos jugaran peligrosamente a brindar una y otra vez con agua en ellas, el turrón duro duró menos que un salivazo en una plancha caliente y el blando fue repartido estratégicamente por todo el salón y parte de la cocina con sus tiernas manitas de niño.
¡Que alegría, que felicidad, que gozo! ¿Porque no han santificado todavía a Herodes? Sin duda el hombre más clarividente de la historia.
Por suerte, al día siguiente se fueron y desaparecieron de mi vida hasta dentro de un año para volver a darme otra vez la noche buena.
Hoy trato de recomponer mi casa paro tengo dos bajas, la lavadora y el lavavajillas no han resistido, no están acostumbrados a tanto trajín.
nohe tenido más remedio que llamar a un vecino que, sin titulación alguna, lo arregla todo, le llamamos "el apañao"

8 comentarios:

eli bennet dijo...

Chisme: yo también recibí visitas:mi hermano mellizo, mi cuñada y sus tres hijos (2 meses, 3 y 5 años). Junto con mis dos hijos (4 y 7 años) eran cinco monstruitos gritando y peleando por toda la casa. Y yo,atrás juntando cosas del piso y limpiando otras tantas derramadas. Menos mal que tengo jardín y pileta,con lo cual,la situación se descomprimía un poco. Igual quedé agotada ...:):)

la-de-marbella dijo...

A mi me fue bien. Mucha gente en casa pero controlado. Lo malo ha sido el 26, que cantidad de platos,vasos, copas, cubiertos y manteles para guardar ota vez. Lo mejor es que tardaré un año en volverlo a hacer. Saludos

nancicomansi dijo...

Yo, como no tengo hermanos, mi "chico" si pero como no me realciono con ellas, ni con sus padres, ni con mi padre (Algún día se lo cuento, que la mía es una familia muy, muy "desestructurada"...), pues nada, comida de Navidad con maridito, hijo y mamá...comida NO preparada por "moi" que no me gusta cocinar, y tarde de MONOPOLI...un poco más tranquila que la suya, sí, la verdad....
¡AH! y Lo siento, sé que usted sufrió lo suyo, pero lo cuenta con tanta gracia y salero que me he reido un montón (lo de la costumbre tribal de "trillar" bien "trillado" el sofá es desternillante ...bueno,no que se lo "trillen", si no como lo explica...je,je,je...)
¿Son un poco "zipi" y "zape" sus sobrinillos, no?

martinezconacento dijo...

Desde luego eres chismoso de cojones, que es lo que gusta, pero además tienes gracia a espuertas. Encantado de conocerte. Saludos

cerise dijo...

Mi dia de Navidad fue en la intimidad el y yo y los dos con resfriado...
Y pregunto Don Chismoso ¿ porque no va usted la proxima Navidad en casa de su hermana?
y asi se evitara todos estos disgustos...

Lula Towanda dijo...

¿Qué sería de nosotros sin la familia y las celebraciones?
Le felicito por tan maravillosa familia, llena de alegría, apetito y ganas de divertirse.
Encantador su cuñado.

todoslossecretos dijo...

Deus Sabaot, leyendo esto me acuerdo de que mis sobrinitos llegan mañana, criaturitas, con su papá y su mamá que en otros tiempos ejerció también de hermana. Horror. No quiero ni pensar en babas y vómitos.

Eulalia dijo...

Pásame el teléfono del apañao, por favor. Todo lo demás lo tengo repetido, averías incluídas.
Un beso, y feliz año.