sábado, mayo 03, 2008
jueves, abril 17, 2008
El responso de un náufrago
Ya he perdido la esperanza de que vengan a salvarme, ahora solo espero que alguien acuda para escribir mi epitafio, leer mi responso y tirarme, al fin, unos puñados de tierra que den descanso a mi cuerpo, ya que estoy seguro de que mi alma vagará eternamente por estas playas de arena fina y blanca.
Todavía tengo un margen de tiempo bastante holgado, mi muerte como náufrago oficial de esta isla, aunque segura, no es inminente y aún después de muerto confió en que la salmuera acumulada en mi cuerpo gracias a la casi total ausencia de agua dulce, consiga que mi cadáver aguante incorrupto lo suficiente como para que alguien acuda en su ayuda.
Dejo escritas instrucciones precisas para dar cuenta de lo que quede de mí, es más, para facilitar en la medida de lo posible esa tarea yo mismo he construido un ataúd de caña y he cavado mi propia fosa en un rincón ideal para el descanso eterno elegido con todo cuidado y dotado de buenas vistas y al refugio de las tempestades que estacionalmente asolan esta isla.
Para no acaparar todo el protagonismo en mi futuro funeral he tenido que elegir entre el responso y el epitafio, habiendo llegado a la conclusión de que mi enterrador, al no conocerme, no será capaz de redactar ni una cosa ni otra y lógicamente debería ser más fácil desgajar un epitafio de un responso que al contrario, ya que esto último sometería a mi fosor a un comprometido esfuerzo imaginativo.
Por lo tanto creo que mi responso debería ser algo más o menos así:
Yace aquí el cuerpo del que fue Don Chisme Cotilla, vecino ejemplar por su esmerado esfuerzo para conciliar la vida vecinal, su amor por la información minuciosa sobre cada uno de sus vecinos fue, sin lugar a dudas, malinterpretada.
Debido a esos injustos comentarios se sucedieron una serie de desafortunados acontecimientos que provocaron que se viera abocado a abandonar su querido piso en el 4ºC, tan bien situado y con inmejorables vistas a la calle y al patio interior, para abandonarse a la solitaria vida de una unifamiliar rodeada de inquietantes rotondas, ciertamente fue allí donde empezó su naufragio que acabó certificando con el dichoso crucero por el Caribe que le hizo acabar donde actualmente se encuentra.
A pesar de las habladurías quiero certificar que no todas eran ciertas y que en el fondo, no más allá de la profundidad de una fosa, solo era un buen vecino, aunque puede que demasiado vehemente a la hora de ejercer, pero siempre con las mejores intenciones que no eran otras que resguardar la harmonía en los descansillos.
Descanse en paz.
domingo, abril 13, 2008
jueves, marzo 27, 2008
El ejecutivo y el cangrejo
De un Audi recién aparcado sale un señor con pinta de ejecutivo agresivo, cierra el coche con el mando a distancia y tras dar unos paso se vuelve mientras acciona de nuevo el mando, abre una puerta y arroja dentro del coche un maletín que parece pesarle para el viaje que tiene pensado hacer.
No se da cuenta de donde está hasta que recorridos unos metros detiene sus pasos para mirar mientras se afloja el nudo de la corbata y ve el mar, respira profundamente sin parar de tirar de su corbata hasta que esta, ya sin nudo, cae al suelo.
Reanuda su marcha y cambia de dirección por lo que sale del paseo marítimo donde aparcó y se dirige con decisión directamente hacia la playa como si el mar le llamase, camina alternando pasos firmes con torpes traspiés hasta que decide descalzarse, de esta manera consigue estabilizar su travesía.
Su mirada fija en los azules que le presenta el horizonte es totalmente inexpresiva, como si no supiese exactamente lo que quiere hacer pero, no obstante, estuviese decidido a hacerlo. Mientras se va acercando al agua parece quemarle la ropa que lleva, primero ha desaparecido la camisa, ahora se quita los pantalones sin detenerse, primero una pernera, dos pasos a la pata coja más y ya tiene fuera la otra, los calzoncillos salen volando por encima de su hombro, tras de si ha dejado un reguero de ropa como la que dejaría un amante apasionado cuando va al encuentro de su pareja.
Pero no le espera la tibieza de una amante sino, más bien, una fría lengua de agua que ha venido a recibirlo, puede que por eso no se quite los calcetines, su última prenda, esos calcetines negros de ejecutivo bajo su cuerpo blanco que le dotan de una imagen tan frágil y tan patética.
Pero él no se ve, no ha dejado de mirar hacia donde sabe que debe llegar, esa línea horizontal en la que los dos tonos de azul se unen.
Y sigue caminando, cada vez con más fuera pero más despacio, el agua le ha llegado a la cintura y ni siquiera ha dado un respingo como solemos hacer todos hasta en pleno mes de agosto. Da dos pasos más aun antes de dar un salto, y otro, y otro más, salta a la pata coja mientras intenta cogerse el pie izquierdo. ¿Estará intentando quitarse ahora los calcetines?
No, sigue con los calcetines puestos, ahora sale del agua cojeando y trae algo en la mano agarrándolo con los dedos índice y pulgar.
Una vez recuperado el pudor y los calzoncillos se ha sentado en la arena sobre su camisa y parece hablar con lo que ha sacado del mar, es un cangrejo que ahora está sobre la palma de su mano.
-Perdona macho, pero es que estaba yo tan tranquilo semienterrado en la arena esperando pillar algo de comer entre las idas y venidas de las olas, cuando de pronto me veo venir dos cosas negras hacia mí, tío me has dado un susto de muerte, no he tenido más remedio que usar mis pinzas, ha sido en legítima defensa y no pienso decir nada más si no es en presencia de mi abogado.
-¡Eres un cangrejo, un cangrejo que habla!
-Ya lo sé, ¿Pero y tú? ¿Tú que coño eres? He visto a muchos humanos por esta playa pisoteando mi patio trasero pero nunca había visto a ninguno con los pies negros ¿No estarás enfermo amigo?
-No, no estoy enfermo, solo un poco desesperado ¿Has oído hablar de la burbuja inmobiliaria? ¿No? Que raro, bueno pues a mí me acaba de explotar una en las narices.
-Mira yo las únicas burbujas que conozco son las que van a empezar a salirme de un momento a otro por la boca como no vuelva pronto al mar, encantado de conocerte y vuelve cuando quieras.
-Puede que lo haga, si ves dos cosas negras merodeando por aquí procura no atacarme.
-Pues lo llevas claro, porque ¿Cómo si no pellizcándote puedo avisarte de mi presencia?
-Vale, tu compañía bien vale un pellizco.
Y así se despidieron.
Muchas veces el ejecutivo volvió a esa playa, dicen que era conocido como el bañista de los calcetines negros, unos lo tomaban por loco, otros pensaban que padecía de una enfermedad dermatológica en los pies y que, por pudor, acudía así a tomar sus baños de agua de mar.
Pero nunca nadie volvió a verlo hablar con un cangrejo guasón
miércoles, marzo 26, 2008
El encargo del ejecutivo y el cangrejo
lunes, marzo 24, 2008
TENGO EL ALTA
miércoles, enero 23, 2008
jueves, enero 10, 2008

APOYO A LAS FAMILIAS
Rajoy promete un Ministerio de la Familia si gana el 9 de marzo
El líder del PP y candidato a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy ha anunciado en Toledo, que si gana las elecciones del 9 de marzo creará un Ministerio de la Familia y Bienestar Social que será el "ministerio de las personas". Ha prometido también crear una Ley Integral de Apoyo a la Familia.

lunes, enero 07, 2008
ETAENUCI
lunes, diciembre 31, 2007
Yo voto al PP, JA, Ja¡
Yo voto al PP dijo... Vota al PP y no hables de cosas sin importancia. 10:12 AM Este es el comentario tendencioso, sin lugar a dudas, que me ha dejado un acólito del PP que cual apóstol tocado por la gracia divina se dedica a difundir la buena nueva por la red dejando estos mensajes tan poco agraciados por cualquier blog. Y digo por cualquier blog porque si se hubiese molestado en leer un poco, solo un poco, se hubiese dado cuenta de que no soy un simpatizante de la derecha. Es más, precisamente ha ido a dejar su semillita en un post que habla de "pedos" y "palominos", de lo más inapropiado creo. Y ya para rematar va y me aconseja que no hable de cosas sin importancia, pero bueno ¿Habrase visto? ¿Este es talente político del PP? Decir lo que es o no importante, me recuerda a su anterior líder, si ese del bigote, el señor Aznar cuando apuntaba que a él nadie le decía lo que debe beber o como conducir, salvo si era un tal Bush el que se lo indicaba claro. Visitar su blog, el perfil es genial, tiene "nosecuantos" títulos, pero si leéis sus post veréis lo poco original que es y, a la vista está, tiene menos imaginación que una piedra pómez. Saludos y mil gracia a este señor del PP que gracias a su "singracia" me ha hecho escribir otra vez.
Saludos cordiales











