martes, septiembre 26, 2006

Voy a descubrir el pastel


Se descubrió el pastel y a decir verdad, no se como he podido resistir todo este tiempo sin publicar este chisme tan suculento, durante todo el verano se ha desarrollado esta historia delante de mis narices, lo he visto con mis propios ojos, lo escuché con mi fino oído y he tenido que morderme la lengua mucho, demasiado, pordiosbendito no os podéis imaginar como he sufrido.
En mi ánimo estaba la intención de no perjudicar a estas dos familias, las familias Rodríguez concretamente.
La familia Rodríguez Soto y la familia Rodríguez Cano.
La familia R. Soto la forman, de momento, el matrimonio Angela y Andrés, ella ama de casa y el encargado de una empresa de mensajeía, se pasa todo el santo día con la oreja pegada a su teléfono móvil mientras que ella se ocupaba de la casa y sus tres hijos con edades comprendidas entre uno y once años.Llegado el verano, Angela y los niños se van a su casita de la playa mientras Andrés se queda trabajando porque, por supuesto, las casitas de playa también hay que pagarlas.
La familia R. Cano consta tan solo de cuatro personas, las que conforman el matrimonio y sus hijos gemelos de dos años, él es profesor de matemáticas en un instituto y ella subdirectora de la emisora de televisión local. Cuando llega el verano Julian se marcha con los gemelos al pueblo de sus padres y Olga no coge vacaciones para recuperar el tiempo perdido con el nacimiento de los niños, no tuvo mas remedio que pedir una excedencia que le ha durado hasta hace bien poco y no quiere que nadie le quite la oportunidad de llegar a ser la directora.
Andrés y Olga solo se conocen de vista, creo que antes de este verano nunca han cruzado palabra, somos muchos vecinos y cada uno va a lo suyo, es normal, ya no es como antes que nos parábamos por la calle cada dos por tres para conversar y así ponernos al día de todos los acontecimientos del barrio.
Un verano muy caluroso, mas de lo normal, con mucho viento de levante, tórrido en definitiva, como tórrida es la historia de los típicos Rodriguez, tanto que durante todo este verano no he tenido el valor de contarla en estas páginas.
Para empezar os contaré como se conocieron, ya se habían cruzado en el portal y el garaje un par de veces saludándose tímidamente pero pocos días después se volvieron a encontrar lejos de casa en un lugar que yo también suelo frecuentar, Mercadona, y casualmente yo fui testigo del encuentro.
Los dos, por esos azares del destino fueron a coger a la vez la misma bolsa de magdalenas y al hacerlo se rozaron las manos, solo entonces se reconocieron el uno al otro y la sorpresa les volvió locuaces.
-Vaya hombre, que casualidad no? Dijo Olga.
-Si ¿tu también compras aquí?
-Si y siempre me llevo varios paquetes de estas magdalenas.
-Ah si, las de Mercadona, son las únicas que me gustan ahora, antes mis preferidas eran las de “La bella Easo” pero desde que les cambiaron el sabor ya no es lo mismo.
-Es verdad¡ a mi me pasa lo mismo y es que creo que les ponían algo adictivo porque mira que he probado otras marcas y nada que no saben igual y una sin magdalenas no puede desayunar como le gusta.
-Debes tener razón porque yo no soy persona humana hasta que no me he metido entre pecho y espalda un café con dos magdalenas, pero que sean de estas porque si no…..
-¡Digo! Como que nada mas levantarme, lo primero que hago es pensar en mis magdalenas.
Total que al cabo de un buen rato pasaron a repartirse las bolsas de magdalenas y charlando charlando se recomendaron esos helados tan ricos, el suavizante concentrado, etc, etc, acabaron pasándose recetas mientras empujaban sus carros por el garaje.
-Pues a mi el arroz caldoso, como te he explicado, me sale de miedo. Aseguró Andrés.
-Seguro que si, se me hace la boca agua, me encanta el arroz, todos los platos de arroz. Si, esto,¿dónde tienes el coche?
-Aquí mismo, bueno pues ya no te entretengo mas, nos vemos.
-Huy que tarde se ha hecho, adiós, adiós.
Y así quedo la cosa, en nada, pero a los pocos días se volvieron a encontrar en la pescaderia del Mercadona, donde Andres estaba comprando gambas, Olga lo vio y se acercó a saludarlo.
-Hola Andrés ¿Cómo te va la vida de soltero?
-Bien, bien, que remedio.
-¿Estas comprando pescado? A ver, gambas, estas comprando gambas, eso es que vas a hacer arroz caldoso ¿No decías que no valía la pena prepararlo para uno solo?
-Si lo dije, es cierto, pero también es cierto que estoy un poco cansado de comer todos los días lo mismo y ademas solo, deberías venir a comer y así lo pruebas.
-No se, es que hoy precisamente estoy hasta el moño, tengo un lió de narices y me han dejado mas solas que la una.
-Pues por eso mismo mujer, te deshaces de lo que tengas en el trabajo y te olvidas de la comida, que ese tema ya esta arreglado. Dicho y hecho te espero a las tres.

8 comentarios:

vilipendia dijo...

¡Pero bueno! Qué historia tan suculenta se tenía usted guardada... Quiero saber más, quiero saberlo todo. (Mmmmm, qué sueltecilla esta Olga. Debe ser algo inherente al nombre...)

cerise dijo...

Asi empiezan las mejores historias...hay que ver lo que da de si un simple paquete de magdalenas.....

Maribel dijo...

Pero...... que chismosa soy
estoy deseosa de saber como acaba la historia.
En romance... !Seguro!

Si ya dicen en mi pueblo que el asunto de la jodienda, no tiene enmienda.

unjubilado dijo...

El señor Chisme Cotilla va a ser denunciado, no por cotilla, por mantenernos tantos días en la incertidumbre de como va a terminar la historia.

la-de-marbella dijo...

uy uy uy esto suena a romance. Ahora nos tendras en vilo una semana pensando si culminarón o no culminarón. Jajajajaja, lo que yo daría por tener un vecino como tú. Saludos y escribe pronto.

vilipendia dijo...

Yo estoy con el señor jubilado, ¡a los tribunales con él! Esto no hay quien lo aguante, hombreyá.

Lula Towanda dijo...

No hay nada que una tanto como el gusto por las magdalenas del Mercadona.
Deben llevar el aroma del azahar que despierta las pasiones. Nos quedamos en ascuas hasta la próxima entrega

Anónimo dijo...

HOLA SOY UNA PERSONA ANONIMA PERO QUIERO INFORMAR QUE EL NIÑO LLAMADO ANGELO VERNAL ALUMNO DE 5to GRADO DEL COLEJIO VICENTENARIO,
LE MONTO CACHOS A SU EX CON OTRA OSEA ES UN PATAN.....